dimarts, 27 de setembre del 2011

You Are So Apricot de Flor Braier




Flor Braier compone su primera canción a los siete años. Una melodía pegadiza y sensiblera que canta a los gritos desde el asiento trasero, en los viajes familiares a bordo de un Chevy rojo y blanco.

En esa época, adquiere una guitarra eléctrica de juguete (color rojo, como el Chevy) y un micrófono haciendo juego. Toca incansablemente frente al espejo, usando un mameluco de cuero de su abuela materna.

A los quince pide como regalo de cumpleaños una guitarra (una de verdad). Las canciones solistas nacen como una necesidad de seguir buscando matrículas capicúa y de jugar con las melodías y las palabras que pueblan los sueños y sobre todo, el insomnio.

Muy pronto tendremos más, pero este vídeo se nos presenta como un aperitivo de lo más sugerente. A disfrutarlo! 

dissabte, 17 de setembre del 2011

Con Verkeren sentados en un sofá


Detrás de un nombre tan sonoro como Verkeren se esconden Siscu, Rafa y YursenIntervención es el título de su primer trabajo, que verá la luz el próximo mes de octubre. Hace unos días nos sentamos con ellos para conocerles un poco mejor y contaros lo que está por venir.
Su propuesta son 10 temas de pop cantados en castellano y con arreglos electrónicos. Tienen el privilegio, además, de ser el disco con el que Stefano Maccarrone (Mendetz) inauguró su estudio de grabación Abuelita Studios, consolidando su nueva faceta como productor.
El disco está compuesto básicamente en el estudio. No es el típico proceso de creación. Por eso hemos estado tanto tiempo componiendo y grabando. Probando e investigando el sonido. Nos sentamos con Stefano y le dijimos que queríamos que nos produjera el disco y la verdad es que nos hizo mucha ilusión estrenar Abuelita Studios”, afirman.
Pero empecemos por el principio.
Los chicos de Verkeren se conocen de toda la vida. Instalados en Barcelona desde ya hace casi una década, son amigos desde niños. “Nos conocemos desde que nacimos. Somos de Móra de Ebre, nuestros padres trabajan juntos, Yursen y Siscu incluso vivían en el mismo edificio de pequeños. A los 12 años empezamos a interesarnos por la música y a tocar la guitarra. Y cuando éramos adolescentes montamos nuestro primer grupo y hacíamos versiones de temas desde Nirvana a Los Planetas.
Tras un primer proyecto musical, hace un par de años se reinventaron y nació Verkeren. “Empezamos a trabajar en el disco sin ponernos una meta. Sencillamente comenzamos a hacer cosas nuevas y surgieron estas canciones. Quedábamos en casa de Rafa, que vivía en un piso diminuto. Nos juntábamos y de forma espontánea componíamos temas”.
Puede que esa espontaneidad de la que hablan sea la que hace que su disco tenga un sonido fresco y pegadizo, que se deja cantar y también bailar. Tras una primera escucha, es probable que prime el protagonismo de lo electrónico, pero Intervención está repleto de letras con historias cuidadas hasta la saciedad. Y es que reconocen que han tardado bastante en tener el material definitivo, pero eso se debe a su nivel de exigencia. “No aceptamos ninguna canción que no nos convenciera del todo. Descartamos temas porque no queríamos canciones de relleno.
Definen Intervención como “un disco de relaciones. Con una mujer, con un hombre o con uno mismo. Ese es el hilo conductor del disco. Una radiografía de aquello que sucede a nuestro alrededor. No es autobiográfico, hablamos más de sensaciones que de vivencias. Creamos personajes o alter egos y les damos un escenario para contar una historia con características reales, aunque sólo estén inspiradas en hechos que suceden a nuestro alrededor.
Si les pedimos que definan sus influencias principales, son incapaces de etiquetarse bajo ningún cliché, si bien beben de los principales sonidos de la escena independiente. Entre los artistas que aparecen en nuestra conversación citan a Arctic Monkeys, Wilco, Phoenix, El Hombre Burbuja, Antònia Font o sus amiguísimos Mendetz, con los que comparten también técnico de sonido en sus directos.
Auguramos muchísimos éxitos para estos chicos que todavía viven la música desde esa perspectiva de vehículo comunicativo. Tienen ganas de contarnos cosas a través de sinfonías y, sin duda, lograrán que muchos de nosotros nos emocionemos con sus letras y nos exaltemos en sus directos.
La próxima parada será el 10 de septiembre en la sala Sidecar (Barcelona), donde telonearán a San León y os advertimos que sería un error no acercaros a escuchar un aperitivo de su disco. De la misma manera que deberíais tomar nota de su nombre: Verkeren, no os olvidéis, todavía están por explotar su enorme potencial. Y creednos que lo harán.

Publicado por Mireia Mora en Crazyminds

dijous, 11 d’agost del 2011

Fly me to the moon


Hemos dicho por activa y por pasiva que este verano la sobreoferta de festivales ha llegado a un peligroso punto de saturación. Aún así, siempre es una buena noticia que el equipo del Primavera Sound se ocupe de la gestión de actividades musicales más allá de su gran evento. En esta ocasión, el formato que proponían eran dos jornadas breves de música en directo, en el Poble Espanyol, que tan bien funcionó durante el PS 2011.
Para la primera jornada del Fly Me to the Moon el menú era aparentemente sencillo y de éxito asegurado. Nos ofrecía dos propuestas que tuvieron buena acogida durante el PS 2011, ambos con un toque de electrónica experimental.
The Suicide of Western Culture
Los primeros en saltar al escenario fueron The Suicide of Western Culture. El proyecto de estos chicos de Barcelona es cuanto menos curioso. Vivían en Londres, en un hostal para estudiantes. Un día, el café estaba más cargado de la cuenta y los dos amigos decidieron comprar algunos juguetitos Casio pasados de moda, a precio de saldo, y subir al apartamento a mezclar un disco.
Y así les ha salido este sonido industrial con altas dosis de ruido y distorsión, pero que tiene un punto hipnótico. Partían del post-rock, pero ellos mismos aceptan que cada día suenan más a electrónica experimental.
El directo fue bastante más cautivador de lo que esperábamos, la verdad. Aunque empezaron con retraso, se hicieron perdonar con una estética muy cuidada y un soporte visual potentísimo. Empezaron con una mezcla de ¡Ay Carmela! y ya no abandonaron el mensaje político, cosa que nos sorprendió gratamente. Con sus proyecciones y su sonido desgarrador hicieron que a ratos nos sintiéramos como republicanos bombardeados por aviones italianos. En resumen, un directo tan cautivador como inquietante.
Les sucedieron Animal Collective, cuya presencia en este festival no deja de sorprender. Pasaron por la última edición del PS y el recibimiento fue desigual. Mientras hubo quienes consiguieron sintonizar con el psicodélico directo que ofrecieron los chicos de Baltimore, otros consideraron imposible ponerse en su plano, a las 2 de la mañana, excepto con ayuda de substancias ajenas.
Animal Collective
Aún así, el equipo del Primavera Sound apostó de nuevo por ellos, mostrando su autonomía cuanto a las críticas se refiere, y actuando de nuevo como prescriptores. Lástima que los componentes de Animal Collective salieron al escenario y aportaron poco respecto a lo que ya habíamos visto en el PS 2011.
Un colectivo, más que una banda, que investiga (a veces para su propio placer, más que el del público) con ritmos que acarician la distorsión. Sus temas en directo siguen logrando llevarnos, en según qué ocasiones, a una simbiosis con las notas y sus voces, pero en general sus temas se alargan en exceso, como si no supieran exactamente en qué momento finalizar sus canciones. Aún así, lograron que el escaso público que se congregó en el Poble Espanyol les mirara (muy) emocionado y se sintiera afortunado por aquello de que cuatro gatos estaban viendo a su grupo favorito. Sin embargo, nosotros, que habíamos tenido el placer de verles en el PS 2011, nos quedamos algo tibios.
En resumen, la primera jornada del Fly Me to the Moon prometía más de lo que aconteció finalmente, sobre todo en lo que a afluencia de público se refiere. Puede que no sea una gran idea programar a grupos que han pasado por Barcelona hace apenas dos meses. Aún así, somos conscientes que el plato fuerte del Fly Me to the Moon era la jornada del jueves, que reunía a Joanna Newsom y a Beach House. Y que esta crónica queda incompleta sin poderos explicar lo que pasó. Lamentablemente, típicos imprevistos estivales nos impidieron asistir, pero confiamos muchísimo en los chicos del Primavera Sound y estamos convencidos que hicieron un cierre de festival a la altura de lo que nos tienen acostumbrados.

Publicado por Albert Cobacho y Mireia Mora en Crazyminds


dimarts, 26 de juliol del 2011

Festival Pròxims.


Este 2011 ha sido un año repleto de nacimientos cuanto a festivales musicales se refiere. En esta ocasión hablamos de Pròxims, propuesta barcelonesa para una noche de verano en la ciudad. Pròxims tuvo lugar ayer por la noche en el Poble Espanyol, un marco bastante recurrido, pero que sigue funcionando por ser un escenario diferente y familiar.
Su declaración de intenciones es manifiesta. Son Pròxims en el espacio y en el tiempo. Con una programación integrada por formaciones musicales nacidas en Cataluña en los últimos años y acompañadas por los queridísimos y mallorquines Antònia Font. Pròxims quería ofrecernos una noche tierna y lo consiguió.
Abriendo puertas excesivamente pronto para nuestro gusto, la propuesta iba in crescendo desde los íntimos Anímic, pasando por los estruendosos chicos de Mujeres hasta llegar a la madurez que ofrecen Mishima o Antònia Font en directo.
En general, la propuesta funcionó, considerando la sobreoferta festivalera del verano, aunar 4000 personas en el Poble Espanyol se puede considerar un éxito. No podemos decir lo mismo a nivel técnico. Hubo muchos problemas con el sonido (incluso Mujeres se quejaban de no haber podido probar), y en general una mala adecuación acústica que hizo que Mishima, por ejemplo, sonara bastante mal.
Problemas técnicos aparte, a continuación lo que podemos destacar de cada directo:
Anímic
Llegamos con mucha curiosidad y ganas de ver en directo a estos chicos, conscientes de que un festival no es el mejor enclave para disfrutarlos. Anímic es ante todo un proyecto artesanal, una especie de comuna musical formada por seis integrantes que comparten algo más que una banda. Con una filosofía “Do it yourself”, el grupo se encarga de todo el proceso creativo y pone mucho mimo en ello. Canciones con la suavidad del mejor folk y con una profundidad casi espiritual.
En general no defraudaron, un buen grupo para programar a primera hora. Sonaron incluso más animados de lo que parecían en un primer momento.
El Petit de Ca l’Eril
Su música se ha descrito como folk psicodélico, aunque podríamos decir que es pura experimentación. A partir de música popular e instrumentación que va desde la flauta travesera hasta el sitar o utilizando poemas de Pere Quart, Joan Pons y los suyos ofrecen, cuanto menos, un producto musical curioso.
Siendo sinceros, en directo nos sorprendieron y cautivaron a la par. Ofrecieron un directo intenso y con mucha dosis de alegría y buen rollo. Su concierto es como el de una orquesta de fiesta mayor en versión Indie. Muy recomendable.
Mujeres
Este grupo formado en Barcelona en 2008 viene para reivindicar un espacio para el garage nacional. Con un primer disco (de mismo nombre) desbordante de energía, han llegado pisando fuerte. Matices de Punk-Rock, guitarras sixties y mucha cara encima del escenario.
Es la segunda vez que vemos en directo a Yago, Martí, Pol y Martín y, aunque ganan rodaje en cada concierto, aún les falta limpiar el sonido. Ayer ofrecieron una puesta en escena convincente y mucha energía, sólo les falta rodar más el disco que en lata suena todavía mucho mejor que en directo. Es de justicia decir que, esta vez, les salva el mal sonido general del festival y el hecho de que no pudieran hacer las pruebas de sonido.
Standstill
Se notaba entre el público lo esperadísima que era la actuación de Standstill. Avisamos, pero, que ninguno de los dos redactores que cubrimos este festival somos excesivamente amantes de esta banda de Barcelona. Pero las cosas como son, los chicos llevan a sus espaldas una larga trayectoria y desparraman por el escenario sus ganas de enamorar a su fiel público.
Ayer en el Pròxims volvieron a dejarse la piel, repasando temas de su exitoso último trabajo Adelante, Bonaparte!, pero también de esa carrera extensa de la que hablábamos antes.
Cierta oscuridad en su actuación y algo de sorpresa por la idolatría que generan. Decir sin embargo que fueron de las bandas que mejor capearon los problemas técnicos que nos acompañaron toda la noche.
Mishima
Para nosotros, esta banda barcelonesa representará siempre ese momento en que la música en catalán despertó de la siesta. Mishima son perros viejos en esto de hacer buena música, aunque no siempre se les haya reconocido. Su actuación, para nosotros, era muy esperada y no nos decepcionó.
Desde la madurez de su último trabajo, Ordre i Aventura, ofrecieron un concierto redondo, donde además recuperaron canciones de sus últimos tres trabajos. Hits como Miquel a l’Accés 14 Un tros de fanglevantaron la plaza del Poble Espanyol a pesar de su pésimo sonido, ya que Mishima fue quizás el grupo más perjudicado por la mala acústica de la noche.
En resumen, Mishima nos caen muy bien y seguiremos asistiendo a sus directos. David Carabén y los suyos merecen mucho la pena.
Antònia Font
Los mallorquines fueron los encargados de poner el broche final a la noche. Salieron al escenario con poca energía, muy en la línea de lo que nos tienen acostumbrados, pero fueron subiendo el tono hasta conseguir que los 4.000 asistentes cantaran al unísono cada uno de los temas que tocaban. El grupo más psicodélico del pop en catalán no sólo aprovechó la visita a Barcelona para seguir con la presentación de su último trabajo Lamparetes, sino que obsequió a los asistentes con un repaso interesante de sus mejores temas. Los clásicos Alegría y Wa Yeah!, pero también gratas sorpresas para nosotros como el rescate de un tema corto, pero que nos encanta: Armando Rampas.
Antònia Font han pasado de ser un grupo pionero en la escena independiente en catalán a consolidarse, sin dejar de experimentar y sorprender con su rico universo. Y ayer lo volvieron a demostrar.




Publicado por Albert Cobacho y Mireia Mora  en Crazyminds



diumenge, 3 d’abril del 2011

Manel, columna vertebral del pop catalán



Cuando en noviembre de 2008 Manel irrumpió en la escena musical catalana con su disco de presentación 'Els millors professors europeus' todavía no teníamos ni la más remota idea de todo lo que estaba por venir. Ni ellos, ni nosotros. Pero se erigieron como los niños promesa de una nueva generación catalana de músicos pop. Letras cuidadísimas, melodías trabajadas y directos que se llenaban con una facilidad abrumadora. Creo que toda mi generación respiró feliz. Lejos quedaban los tiempos en qué se subvencionaban proyectos musicales de poca calidad, simplemente por ser en catalán.

Con aquel primer trabajo, se metieron en el bolsillo a la crítica: consiguieron premios, los medios se volcaron. Pero lograron lo más importante: enamorar a su público. De repente, Manel dejó de ser un grupo de música para ser un fenómeno. Sus videos y canciones invadieron las redes sociales. Todo el mundo celebraba la llegada del calor con su tema 'Al mar'.

Después de una larga gira por toda Cataluña, Madrid, Buenos Aires y Londres, clausuraron su primera tournée y se pusieron a componer su segundo trabajo: '10 milles per veure una bona armadura'. Pocos días después de su publicación, se convertía en número 1 de la Lista Oficial de Ventas con más de 10000 copias vendidas en todo el Estado. Creo que es de recibo felicitarles doblemente: por ser el primer disco de pop en catalán que consigue esta meta y por lograrlo en estos tiempos en que se dice que ya nadie compra discos.

'10 milles per veure una bona armadura' es un disco cortito, apenas llega a los 45 minutos. Pero no necesitan ni más canciones ni más minutos para lograr intensidad y empatía a raudales con su público. 10 temas que recorren costumbrismos urbanos y verdades colectivas. Su pop medido, a ratos teñido de folk, nos convence tal como llega.

Manel parece que ha crecido. Sus miembros se han hecho algo mayores (como nosotros) y nos cuentan algunas intimidades con ternura exquisita. Reproches a la falta de valentía en 'La flor groga', historias que terminan en 'El gran salt' y otros amores que, en cambio, no van a morir nunca en 'Criticarem les noves modes de pentinats'. Pero no puedo dejar de citar en esta crónica la que para mí es la perla del disco, 'Benvolgut', primer tema del álbum.

Iniciaron gira oficialmente en Reus la semana pasada, aunque, un par de días antes, anunciaron un concierto sorpresa en Salamandra (L'Hospitalet), que presentaron como un gran ensayo general. En esa primera oficiosa puesta en escena, nos dimos cuenta de que -como decíamos antes- los chicos han crecido y, como el buen vino, adquieren sabor: son exigentes con su directo (sobre todo cuando hacía más de un año que no pisaban escenario) y aspiran a la excelencia. Seguid su pista y, en cuanto anuncien fechas nuevas, sacad entradas, porque todo se agota con infinita rapidez.

Para terminar, pedir encarecidamente un concierto -de final de gira, si queréis- donde podamos verles en acción con todos los músicos que participaron en la grabación del disco. Nos encantaría llenar el Liceu -como hicimos en su día con Antonia Font- para escuchar a Guillem cantar junto a los vientos y las cuerdas intensas que pueblan su trabajo.

Puntuación Crazyminds: 8'5/10



Publicado por Mireia Mora en Crazyminds

dijous, 31 de març del 2011

Olivemoon, cantera del pop folk en Cataluña



Fecha: 25 de marzo
Lugar: BeCool (Barcelona)

El viernes fuimos al BeCool a descubrir promesas. Olivemoon presentaba su disco 'The thickest forest' y llevábamos tiempo esperándolo. Y es que, de forma muy inteligente, estos chicos nos habían ido dando pequeñas pistas de lo que iba a ser su trabajo. Dos temas en su bandcamp (y qué de moda se ha puesto ahora esto!) y un videoclip que es la mejor puerta de entrada a su universo de imágenes oníricas.

En Olivemoon suenan guitarras acústicas, un banjo, un piano y un violín, entre otros instrumentos. El hilo que une esta composición de notas es la voz de Marc Navarro, que se desgarra suave, pero firme. Es imposible no acordarse de Micah P. Hinson e imaginarse la de horas que se habrán pasado escuchándolo, como hemos hecho todos. Que el tipo de Memphis es muy bueno.

En directo, esta banda de folk-rock gana todavía más. Aún titubean por la emoción del directo, pero son cercanos a la vez que intensos; y el público, entre el cual había numerosos amigos y algún que otro músico de otras bandas de la escena catalana, se entregó sin reservas a sus brazos. Sonaron todas las canciones de su disco, pero merecen ser destacadas “Feeling High”, su tema de presentación, “Washing Machine” y mi preferidísima “As we grow”.

En más de una hora de concierto, el grupo logra ofrecernos lo que había prometido. Un paseo por escenas íntimas, algo así como viajarnos por dentro para sentarnos en una curva que no solemos visitar. Y una vez ahí, nos relaja. Se trata de dejarse llevar y descubrir los muchos objetos que usan para crear sensaciones. Permitir que la voz de Navarro lo inunde todo.

La conclusión de todo el trabajo: disco, video y directo, es que estamos de enhorabuena. Encontramos propuestas interesantísimas en casa, sin necesidad de viajar hasta Suecia (a pesar de que Kim, uno de los componentes de Olivemoon, sea sueco) o indagar por la escena indie americana. En Barcelona están floreciendo sonidos y canciones gracias a la educación de una nueva generación de músicos jóvenes, que han trabajado mucho -y duro!- y han recibido infinitas influencias. Felicitar a los cinco componentes de la banda, augurarles muchos éxitos y prometerles que no vamos a perderles la pista.

Publicado por Mireia Mora en Crazyminds

diumenge, 27 de febrer del 2011

Rosenvinge presenta disco en el Let's Festival



Fecha: 26 de febrero
Lugar: Salamandra (Hospitalet de Ll.)

Este fin de semana Barcelona hervía en distintos puntos de la ciudad. Más allá de las esperadísimas actuaciones de Love of Lesbian en el Razzmatazz, el viernes empezó el Let's Festival, en la Salamandra. Una programación que dura hasta el próximo 12 de marzo y que consta de interesantes propuestas como La bien querida, Odio París o Cuchillo.

Para mí, ayer se servía el plato fuerte. Desembarcaba en la ciudad, por primera vez, Christina Rosenvinge con su último trabajo La joven Dolores. No era tarea fácil la que tenía entre manos. En 2008 publicó Tu labio superior, un álbum que la situó en una reformulada propuesta de la escena indie nacional. Y ahora, su nuevo álbum debe comprenderse como un complemento, una continuación de la anterior propuesta.

Ayer, su puesta en escena fue como acostumbra. Sobria, recatada. Rosenvinge habla bajito cuando se dirige al público, lo que mantiene una atmósfera de intimidad permanente. Frente a una concurrencia respetuosa con su propósito, Rosenvinge fue presentando los temas principales del nuevo disco, como Eva enamorada, Weekend o La idiota en mi mayor.

La ingeniería que sostiene los nuevos temas es extremadamente más solar y amable que la del disco anterior, en el cual predominaban los desencuentros y las tormentas emocionales y reinaba la oscuridad. Anoche también sonaron La distancia adecuada, Nadie como tú o Negro cinturón y la comparación entre las respectivas perspectivas fue inevitable. El nuevo disco está repleto de luces. Tal vez porque fue creado, básicamente, en el retiro de Rosenvinge en Formentera. O, tal vez, porque su trabajo resulta como la vida misma: llena de luces, pero también de sombras.

Durante su buceo por el reverso luminoso, Rosenvinge ha tejido un disco formado por 11 temas tranquilos, de riqueza literaria y melodías excelentes. Público y crítica se han rendido ante él, pero, para ser sinceros, debo reconocer que, personalmente, no me ha atrapado como lo hizo en su día Tu labio superior.

Aun así, ayer Rosenvinge, una vez más, llenó el escenario con esa combinación de niña tímida y mujer fatal a la vez. Lo llenó con forma, pero también con fondo, porque la ejecución musical y vocal fueron espectaculares. Es de recibo reconocer y aplaudir el trabajo artesanal y de calidad que Christina Rosenvinge y sus músicos nos regalaron anoche.

De modo que, en términos generales, los que ayer no estuvieron viendo a Rosenvinge en el Let's Festival se equivocaron al dejar pasar la ocasión: apenas quedan diosas auténticas como lo es ella en el mundo de la música.

Publicado por Mireia Mora en Crazyminds